sábado, 30 de marzo de 2013

sábado, 9 de marzo de 2013

Retrato de mi misma

Retrato de mi misma
           realizado por Velio Spano en el Taller de Escritura de Gisela Galimi - 2013


De chica caminaba con el mentón pegado al pecho, la mirada hacia el suelo y las manos en los bolsillos. Soplaba fuerte el viento en la Patagonia y, aunque sabía que no era lo correcto, pocas veces iba con la cabeza cubierta. El aire frío alteraba mis rulos, y las ráfagas arremolinadas me obligaban a andar con determinación. Determinación vasca, idéntica a la que tenía mi abuela cuando, a esa misma edad, miraba con los ojos entrecerrados el Cantábrico en invierno.


El océano fue un compañero de mi infancia. Primero, en Río Gallegos; después, en Mar del Plata. Miraba en verano como el cielo se fundía en el horizonte, y me guardé ese azul profundo en mis ojos. De noche, el inmenso firmamento estrellado fue el espacio que me abrió la imaginación para navegar en mis primeros viajes de ciencia ficción.

No sé si pasaron rápido esos años, pero sí intensamente. Conocí a mis padres juntos, pero los reconocí separados más tarde. Y así, quizás, los quise mejor. Fui muy pegada a mi madre, con quien viví hasta que, de grande, me independicé. Y seguí ligada a mi padre a través de unos hermosos, cariñosos, esperados tés en un bar de Mar del Plata.

Crecí con audacia. Dejé el mar, los puertos y los horizontes infinitos para llegar a Buenos Aires. Estudié, me mudé, me casé, tuve hijos. Me divorcié, me volví a casar, me divorcié de nuevo. Hice y deshice. Más que determinada, quizás, cabeza dura. Los vascos son cabeza dura.

Me gusta la vida, los viajes y bailar flamenco. Disfruto de tomar cerveza y saborear un buen vino. Defiendo la libertad, las playas públicas y trabajar de manera independiente. Me encanta dormir a la intemperie, acurrucada sólo por las estrellas de una noche diáfana.

Cuando escribo, vuelo. Invento sin límites. Ni siquiera imagino otro mundo, directamente lo creo. Un lugar que, si algún día existiera en el futuro, para entonces seguramente me parecerá arcaico.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Ensayo

Cracrigos


Tal como él había visto en los libros ilustrados, los cracriguianos poseían unos treinta ojos el extremo superior de su cuerpo. Si observaban hacia el Norte, parecían ser capaces de ver completamente el Este y el Oeste en la misma visión. Pero lo que más impactaba eran las tres largas bocas dispuestas al final de lo que parecían ser sus caras, si era posible darle ese nombre a esa parte del cuerpo. Utilizaban una boca para cada palabra de manera de que el sonido parecía provenir de más de un individuo. El chico supuso que esto pudiera haber sido útil en la evolución pero ahora solamente resultaba gracioso no poder adivinar cuál de las bocas emitiría el siguiente sonido. De todas formas no era importante, ya que no entendía absolutamente ninguna palabra de lo que decían.

Cuatro habitantes de tres bocas y algunos aeroasistenciales lo escoltaban a lo largo de la pista como si se tratara de algún delincuente de máxima seguridad. Pero el chico apenas tendría unos 12 años. Después de pasar unos cuántos puestos de control, llegaron a lo que parecía la oficina central del Aeropuerto Espacial.

Los aeroasistenciales lo habían interrogado una y otra vez en Galáctico, puesto que eran unidades robóticas de alta complejidad. Sin embargo no estaban en condiciones de interpretar las respuestas del chico ya que el vocabulario en memoria era muy básico y cubría solo temas relacionados con el turismo. Podrían recomendar un buen hotel, o una excursión en Cracrigos en perfecto Galáctico, pero no podían comprender cómo o por qué el chico había llegado hasta allí en su transportador unipersonal.

Finalmente el grupo alcanzó el edificio y se detuvo ante una puerta que automáticamente se abrió tan pronto como el sensor los tuvo en su radio. El Aeroasistencial más viejo señaló el mostrador de recepción como indicando que el niño debía ir por ese camino. No existe posibilidad de escapar aquí tampoco, pensó.

La cracriguiana levantó la vista para ver el que sigue. Sus treinta ojos parecieron sorprenderse al ver a un Gaiano. “Cre-cro-cra, cre-que cro cro cri que cro cromsa?”, le dijo.

El chico se acercó sabiéndose el destinatario de la pregunta pero sin haberlo comprendido. “Perdón pero no hablo crácrila”, se escuchó su tímida voz en Galáctico del Norte.

“¿Cridigame crusu cronombre y crodónde creprocede? Crese crerequiere cridentificación crapara cringresar cro cra cralguno crede crusus crafamiliares."

Cada cra-cre-cri salía de una boca distinta y a pesar del esfuerzo de la cracriguiana por hablar en Galáctico, el chico apenas entendió algo sobre su nombre y los documentos.

“No tengo documentos. Mi nombre es Alan, soy de Gaiaterra y mi transportador se averió en su atmósfera. No tengo cómo regresar.”

“Crallamaré cra crala cropolicía crinterestelar. Credeberán crellevarlo crede creregreso cry crolos crocostos creserán cra cracargo crede crusu crafamilia. Crono crupuede crepermanecer creen Cracrigos crisin cridentificación.”

Parado frente a ese mostrador reflexionó que tampoco tenía demasiadas opciones, los aeroasistenciales impedirían cualquier movimiento que hiciera y no tenía verdaderamente manera de salir de allí.

Alan también sabía que no habría familia en Gaiaterra que lo reconociera. El era de Fillis, la tercera colonia solar. La policía interestelar lo volvería a poner en manos militares de las cuales se había escapado y él no estaba dispuesto a unirse a ningún ejército, ni a la esclavitud. Esas eran sus opciones. Si pudiera llegar a Gaiaterra al menos podría buscar asilo de niños. Aunque ya no soy un niño, pensó para sí.

“Crimientras cratanto craguarde cren crala crasala”, dijo la recepcionista señalando una puerta.

Al girar en sus talones, un grupo de cracriguianos lo observaba con atención.

Se aventuró a la puerta señalada y supo que uno de los individuos lo seguía, mientras que los otros tres se dispersaban en el lugar. Algo está mal, lo presentía. Tan pronto como atravesó la puerta, se oyó un gran estruendo en la recepción.


continuará

lunes, 25 de febrero de 2013

Mirada de estrellas


Acomodo mi cama bajo las estrellas. Uno de los momentos más bellos del día ha llegado, paradójicamente, la noche.

Me acuesto en mi colchón y le doy forma a mi almohada de manera que mi cuello pueda relajarse y mi cabeza quede perfectamente alineada con el Este terrícola.

En un intento de conectarme con el medio que me rodea trato de sentir el movimiento. Me concentro en mi espalda en búsqueda de alguna sensación de desplazamiento, algún efecto de ese giro lento y continuo. Pero se me hace imposible. Por suerte la caída del sol y el avance de los astros en el cielo me indica que indefectiblemente mi cuerpo relajado acompaña el avance de esta nave Tierra que gira y gira alrededor de su eje, llevándonos a cuestas.

Arriba, una inmensidad de brillos de diferentes tamaños. Observo las estrellas con cuidado, comparándolas con las que recuerdo haber visto ayer a esa misma hora.

Y me detengo … ¿Las observo? ¿O ellas me observan a mí? No sé, soy tan minúscula en este entorno que dudo que estén viéndome, pero quién sabe?

Tamaños diferentes, incluso a simple vista detecto colores diferentes. Depende de la sensibilidad del observador, aunque pensándolo bien todo depende de la sensibilidad del observador.

Parecen desordenadas. ¿U ordenadas? No estoy segura de creer en tal cosa como el “orden natural”. Me gusta pensarlas “magistralmente desordenadas” en este caso. Me gusta el desorden, el desparejo, el sin reglas. El “orden natural” me da miedo, me suena a encierro consensuado.

Antiguas, si. Ay! Me detengo a pensar que nuestros antepasados vieron ESAS mismas estrellas. Imagino a Pitágoras 2500 años atrás escudriñando el cielo como yo. Otras fueron sus estrellas en el hemisferio Norte. Imagino nuestros aborígenes del Sur, mirando estas mismas estrellas en sus ratos libres. Y si ellas nos observan, son las mismas que han visto también a nuestros dinosaurios. Y antes, y antes del antes. Imponente.

A millones de años luz, quién sabe qué antigüedad tengan y cuántos milenios más van a durar. Más insignificante me siento con mi vida promedio de 100 años. Debe haber más que una vida, sino, ¿para qué y para quién duran las estrellas tanto tiempo?

Son hermosas. Su tenue luz permite ver las montañas, apenas un recorte negro en el fondo de la imagen bordeado por el oscuro azulado del cielo de medianoche. Combina perfecto con el arrullo de las pequeñas olas del lago sobre las piedras y los grillos incansables.

En la comodidad de mi cama, con sábanas limpias, abrigo y almohada, pero sin techo, encuentro la felicidad. La felicidad ESTÁ sin duda presente, en formas que todavía no nos es posible medir, pero si sentir.

Noche tras noche me sorprendo con sonidos del monte, me acurruco en la naturaleza y cuento estrellas durante largo rato. El sueño entra suave en mis sentidos y es el sol el que correteando el girar de la tierra, me despierta lentamente y sin preocupaciones.

Acostumbro a tratar de recordar mis sueños los primeros segundos de vigilia, el único momento en que me es posible hacerlo. Razono que, durante las vacaciones, el orden se altera: Lo que normalmente es "responsabilidad durante el día", y sueños liberados de noche, aquí se invierte: sueño con responsabilidades mientras que durante el día no tengo ninguna. Extraño. Como si las preocupaciones tuvieran que ocupar su lugar, algún lugar.

Me retuerzo un poquito más en mi cama y disfruto del paisaje. Con el sol unos metros sobre el horizonte en línea exacta del Este, el lago se hace verde esmeralda intenso, el cielo azul celeste y las montañas se separan a ambos lados con sus tonos rojizos y pálidos marrones. Y las olitas siguen saludando.

Más tarde preparo mi mate y bajo al muelle en soledad. Miro el horizonte, razono mil cosas más, observo los bichitos. Qué pequeños.









martes, 4 de diciembre de 2012

Me iré

“Al final me iréééé…” dice una canción de Ale…


Resuena en mi cabeza… Sé que me voy a ir, al final, algo adentro que me lo pide a gritos.

Será que me haré ermitaña, me escapo a una casa de campo, y que me vengan a visitar algún día el que quiera venir… O me dedicaré a viajar por ahí, errante… O me enfermaré eternamente como mi abuelo… y finalmente moriré por mi debilidad… O me meteré adentro mío, como mi padre, que está, pero no está…

“…de tantas formas diferentes…” sigue la canción.

Tanta gente mirándome a mi en vez de mirar a dónde ir, esperando indicaciones… Cómo gritarles que es “golpe a golpe”, que no hay "recetas". No hay carteles indicadores.
Y yo –nacida con los mismos derechos y obligaciones- por qué tengo que saber a dónde ir?

Estoy cansada. Seré libre
“...aunque le duela al universo”

jueves, 15 de noviembre de 2012

Superhéroes

SUPERHÉROES


Llegaba tarde y no era la primera vez. Como tantas otras veces iba ejercitando en su mente las posibles excusas que podría aducir pero todas le parecían repetidas o demasiado inverosímiles para que su voz sonara creíble y no dejara notar la mentira. Seguramente haría como tantas veces, practicar las palabras con las que mentiría de nuevo, y al llegar apenas aseguraría un “me atrasé”, diciéndose a sí misma en su interior que no había ninguna razón para dar explicaciones.

Pero al salir del subte ocurrió algo extraordinario, y aunque como excusa era genial, iba a sonar mucho más increíble que las imaginadas. Chocó de frente con un hombre joven que se atravesó en su camino. Fue en cuestión de segundos así que ninguno logró saber qué había pasado realmente.

Lo cierto es que terminaron sentados en el piso mirándose. En eso la chicharra del subte los despabiló de la sorpresa que aún los capturaba. Se pararon tratando de juntar sus cosas, el hombre caballero le tendió una mano amiga para ayudarla a levantarse y luego se alisaron la ropa un poco avergonzados. A esa altura la chica ya estaba pensando que la cara del joven le resultaba muy conocida… Y sabiéndose muy mala fisonomista, renunció casi de inmediato a saber de dónde. Pero él se presentó espontáneamente: -“Hola, encantado soy Emiliano Márquez, y te pido disculpas”. Esta vez si que la mujer no supo que decir. Tardó unos cuantos segundos en balbucear algo así como, -“Cari, me llamo Carina Salto”. A continuación, lo único que se le ocurrió preguntar es, “pero qué hacés en el subte?” Lo había tuteado en la pregunta, un poco habilitada porque él la había tuteado a ella, o por la edad, quizás. No era posible tratar de Ud. a un hombre que se veía tan joven…

Por supuesto traía peluca y eso, junto con la inusual indumentaria deportiva, lo hacía difícil de reconocer. -“Tampoco es que uno mire al Presidente en persona todos los días, pero de todas formas algo deben hacer en cámara para que se vea tan diferente y conservar el anonimato” pensó ella. Aquí en vivo y en directo, después de haberse chocado fuertemente, el hombre y la situación eran como un sueño.

-“Me ocupo de ver cómo vive la gente.” Respondió el Presidente como si nada pasara. “De paso descanso mi mente y doy un paseo. En serio, perdón por el golpe, fue durísimo…”

Por alguna razón se pusieron a caminar a la par. Ella hubiera jurado que habían chocado porque él estaba tratando de entrar en el subte cuando ella intentaba salir, ambos apurados, pero se abstuvo de hacer cualquier comentario, ya que podría hacer que la charla terminara abruptamente.

La mente iba a diez mil por hora, trataba de pensar qué decir, y descartaba la mayoría de sus frases por inadecuadas, previsibles o directamente tontas. ¿¡Qué se le dice a un Presidente!?

Al fin le salió un: -“No sé nada de política…, pero me parece bárbaro! Jamás lo hubiera pensado”, con la vista fija en el piso a medida que avanzaban. No se atrevió a mirarlo de nuevo, porque a esta altura ya se había dado cuenta de que el la inhibía profundamente. Y no porque fuera Presidente, aunque eso de verdad lo cambiaba todo.

-“Los asesores tampoco se entusiasman en mezclarse con la gente, así que sus informes son muchas veces incompletos, la mayoría teñidos de intereses personales. Yo prefiero mi propia vista y mi criterio. Si he de tomar decisiones al menos será en base a una realidad que vi, y no que me hayan contado.”

De nuevo el silencio… los pasos sonaban sobre el asfalto mientras cruzaban la calle. –“ Se me ocurre que puede ser peligroso que te reconozcan…”, dijo, mientras pensaba “no no no, eso no era lo que quería decir!”, y se arrepentía de haber abierto la boca.

Carina era una persona que sabía enfrentar cualquier situación y solía encontrar las palabras justas. Estaba acostumbrada a expresar lo que quería y a anticiparse a las posibles respuestas. Pues esta no era una de esas veces, y aprendió a sentirse incómoda por primera vez. Por eso su cabeza dijo “Basta! Tratalo como a un igual”, se dijo a si misma, “es muy probable que él valore eso”.

-“Peligros hay siempre, pero confío en ser una persona común al menos por algunos ratos. Vas a algún lugar? ¿Te estoy demorando?”, preguntó el Presidente.

-“Iba a trabajar”, y de nuevo corrigió, “pero no creo que sea tan importante como hablar con el P…” Se abstuvo de decir la última palabra. Por un segundo pensó en que cualquiera podría estar escuchando la conversación.

-“Ya que estamos y nos hemos encontrado de esta forma tan… particular, me gustaría saber tu opinión sobre algunas cosas, te molestaría? Solo necesitaría que fueras sincera”.

“ Sincera es mi segundo nombre” pensó ella, pero se abstuvo de decir semejante pavada. “Por supuesto. Me encantaría”, dijo en su lugar.

-“ Sentémonos por ahí, o preferís ir a algún lugar en especial?”

En ese momento pensó muchas cosas, si no fuera el Presidente estaría sintiéndose seducida, pero con el tono de voz que usó, y la manera en que lo dijo, la charla estaba claro que sería amistosa.

-“Donde quieras”, dijo. Y lo siguió.

Doblaron unas cuántas cuadras conversando y llegaron hasta una librería-biblioteca en cuyo fondo encontraron unas mesas y pudieron pedir un café. En ese momento él ya sabía a qué se dedicaba y cómo estaba compuesta su familia. También que ella no lo había votado en las últimas elecciones, y que los candidatos que había elegido nunca habían triunfado en sus candidaturas. Ni siquiera se acordaba realmente de sus elecciones pasadas. No atendía demasiado a los tejidos políticos. Lejos de alterarlo esto lo animó, cansado de verse rodeado de personas aduladoras de su entorno, encontrarse y charlar con una perfecta desconocida lo alegró.

Ella a su vez, sentía que volaba en una situación completamente inusual. Estaba increíblemente feliz, no sabía si por descubrir que el Presidente era una persona valiosa, por ser elegida para ser escuchada o simplemente porque la conversación era agradable, con una persona común. No podía distinguir sus verdaderos sentimientos, pero lo cierto es que disfrutaba cada segundo de conversación.

-“Y sobre los problemas que tenemos, qué orden de prioridad pondrías para la solución? ¿Cuál te parece que es el peor de todos nuestros problemas?”, preguntaba él.

-“Yo te voy a contestar obviamente en base a lo que me rodea, que puede no ser lo más importante. Para mí, lo que a mi corazón más le duele todos los días, es la situación de los chiquitos del subte… Puede no ser lo más crítico, pero sufro cada vez que los veo pedir, y siempre pienso por qué nadie se ocupa de ellos”, dijo, sintiendo que quizás sonara a acusación.

-“Sin duda, veo que tu nivel de sensibilidad es alto. Es una preocupación que yo tengo también. El entramado social que hay detrás de esa ayuda es complejo, pero sin duda lo vamos a resolver un día”.

Respiró aliviada, a esta altura no quería ofenderlo, y tampoco le hubiera gustado una respuesta del tipo ”Votame, yo soy la solución”. La respuesta de alguna manera implicaba que estaban trabajando en eso, y eso la puso contenta.

-“¿Alguna vez se te ocurrió pensar qué harías si fueras Presidente? Algunas personas se lo plantean al menos una vez en su vida.”

-“No, de verdad. Nunca hice ese ejercicio. Y no se por qué, ya que soy una persona que siempre está pensando un millón de cosas e imaginándome cualquier situación. Pero por alguna razón nunca me vi como Presidente de nadie. Lo siento…”, dijo suavemente.

-“No te disculpes, está bien. Muchas personas dicen si fueran Presidente harían tal o cual cosa pero casi nunca es viable la solución. Por lo que veo te ajustás mucho a lo verdaderamente realista. Debe ser por eso.”

Carina tuvo en ese momento un efecto dejá vú increíblemente vívido, que la hizo temblar. Tuvo la terrible sensación de que ese café ya había tenido lugar, en el pasado, o en alguna otra dimensión… Como sea, se acordó de algo y sabía que era el momento de expresarlo. Buscó las palabras unos segundos y se atrevió a decir:

-“Sin embargo, un día soñé algo… extraño. “ No pudo mencionar que era un dejá vu y prefirió creer que siempre se trata de los sueños.

-“Soñé que me daban la oportunidad de proponer ideas o soluciones a los problemas del país. Tiene que ver con los superhéroes…” Y venciendo la sensación de que el podría creer que estaba hablando tonterías, siguió hablando.

De repente se conectó con su deseo de que el mundo sea un mejor lugar para todos, independientemente del país y comenzó a exponer sus teorías de paz en forma un tanto desordenada. Comentó la necesitad de recuperar los valores y la idea de que son las personas las que verdaderamente hacen los cambios. La charla, que ya venía siendo interesante y agradable, se fue transformando en algo creativo. Intercambiaron ideas, en las que coincidían. La visión del ser humano comprometido con el bienestar de los demás y su conexión con la tierra. Incluso sobre el efecto del homo consumus sobre el planeta, que parecía ser imposible de revertir, ambos coincidían en que el homo reciclus terminaría dominándolo. Y había manera de colaborar con todo ello.

-“Bueno, entonces contame eso de los superhéroes…”

-“Bueno, en mi imaginación, o quizás ilusión, me imagino que existen personas que son un ejemplo para la sociedad, desde sus pequeños lugares. No los grandes, sino la gente común que hace más de lo que es requerido. Y sobre todo que están en búsqueda de cómo colaborar aún más en sus respectivos ámbitos. Un médico solidario en fronteras, una maestra que enseña a más chicos en sus horas libres, una enfermera ad-honorem, aquel empleado que se ofrece espontáneamente para capacitar a alguien en la empresa o para colaborar en recursos humanos para mejorar aunque solo sea el clima de trabajo. Los científicos que hacen descubrimientos orientados a la solución de problemas del mundo. Alguna abuela que va periódicamente a la biblioteca a leerle cuentos a niños o discapacitados. Hay en cada uno de ellos un héroe que puede tender redes de ayuda más fuertes si les damos apoyo.”

-“Si, pero cómo lo harías?!”

-“No se bien qué herramientas se podrían utilizar, pero mi idea se basa en “activarlos”. Básicamente que sigan haciendo lo que de todas maneras hacen cada día, pero reconocerles su aporte e incentivarlos a que se animen a más y que de vez en cuando hagan un informe simple. En mi imaginación pienso que se puede adicionar a su sueldo normal un concepto extraordinario, directo desde la presidencia. Algo así como “reconocimiento por pequeñas-grandes hazañas”. No sería demasiado en dinero, no me imagino que sea visto como un beneficio económico, sino que para este tipo de gente solo el reconocimiento y el apoyo para seguir, bastaría. Finalmente esa gente tiende a aportar también ese dinero a las causas con las que se sienten involucrados de manera que vuelve a la sociedad convertido en pequeñas grandes obras, con mucho valor agregado.” Carina estaba entusiasmada. El Presidente la escuchaba con atención y se notaba que analizaba las factibilidades con velocidad.

-“Vos decís activar personas comunes para que se animen a ampliar su accionar del día a día a actividades socialmente responsables. Pienso que conseguirían tener un gran efecto.”

-“Si, serían como Superhéroes, pero humanos y de verdad. Claro que el esfuerzo económico y todo eso tendría que analizarse”, agregó la chica que a esta altura ya creía en los imposibles.

-“Tengo un equipo para análisis de factibilidad. Lo complejo es identificar los Superhéroes verdaderos, no equivocarnos en esas elecciones.”

Ambos quedaron callados, viéndose de frente a la verdadera dificultad.

Compartieron un rato más ese silencio que los hizo mirarse a los ojos unos segundos. El Presidente se puso de pie y le mostró la mano en señal de despedida.

-“Me encantaron tus ideas, fue una suerte haberte encontrado. Espero que nos volvamos a ver algún día…”

-“Claro, cuando quieras”, respondió sin atreverse a contrariarlo impidiendo que se vaya.

-“Nos veremos con seguridad. Gracias por todo.”

Y con tristeza en la voz, ella respondió un “Gracias a vos” que el ya escuchó de espaldas mientras se alejaba.

Todavía no podía salir de su sorpresa. Tenía sensación de que todo había sido un sueño. No se preocupó por ir ya a ningún lado, se fue directo a su casa, completamente descolocada por el encuentro.

Con el tiempo llegó a pensar que aquello había sido simplemente un sueño. Uno de sus mejores sueños sin dudas, y tan real que era imposible no rememorarlo. Pero un sueño al fin. Le gustaba recordar cada uno de los detalles de lo conversado. Seguía las actividades del Presidente con interés, incluso se había dado de alta en redes sociales para estar más informada. Habían pasado casi dos meses y ya se había acostumbrado a pensar que seguramente Emiliano (como le gustaba llamarlo para sus adentros) no la recordaría ya.

Bajaba corriendo por las escaleras para ganarle unos segundos a los tiempos del ascensor y poder llegar al subte de las 8:30 cuando descubrió un sobre de Presidencia sobre la mesa de la recepción del edificio. Lo abrió luego de constatar que estaba efectivamente dirigido a ella y leyó las primeras líneas con una felicidad inigualable:

Estimado Ciudadano:

En el marco de la implementación del Proyecto “Pequeñas-Grandes Hazañas” queremos distinguirlo con un título de Colaborador Especial y reconocer sus aportes solidarios a la comunidad. El proyecto destina fondos para incentivar las mejores acciones de las personas en el ámbito en que se desarrollan y con el tiempo lograr cambios positivos.

En base a sus cualidades personales queremos que se sume a nuestro equipo de selección de los beneficiarios de los reconocimientos… a los que hemos decidido llamar Superhéroes…

Las lágrimas no le permitieron leer el resto.

---- continuará

Vínculos

Es increíble investigar cuán profundo llegan los vínculos. Hasta dónde estamos conectados.
Qué placentero es descubrirlo. Y´por supuesto, qué vamos a hacer con eso.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Lo que tenga que ser

No te olvido ni un segundo, pero este silencio me hace bien.
Reduce la presión en mi mente y suelta palabras que necesitan ser liberadas
Desarrollo interior. Paz. Espacios. Será lo que tenga que ser. Pero distinto.
Con que estés bien me alcanza, por ahora.
Sabeme bien, sabeme liberada, sabeme agradecida.

martes, 30 de octubre de 2012

Por momentos


Los verdes nunca son iguales,
ni parejos, ni perfectos, ni estancos,
son más bien mezclados.
El frío tibio o caliente,
las más de las veces, alternado.
El sabor agridulce, luego amargo
luego nuevo.
La paz de vez en cuando sabiduría,
por momentos abandono.
El amor a veces madre, a veces hija,
a veces solo.


El sentido

Compartir, ayudar, acompañar
y de nuevo compartir.
Un pulso de adentro hacia afuera,
dar, entregar, abarcar, sostener.
De lo pequeño a lo más grande,
de los detalles al universo
de lo efímero a lo eterno.
Pero sobre todo de adentro hacia afuera.
Agradeciendo.

Compartir. Enseñar. Colaborar.
Querer ser invisible y sentirse observada
y el temor de no ser vista, enredados.
Sin padres que observaran los logros,
y puestos a escoger, solo quedó hacerlo cada vez mejor,
crecer, subir, hacerse gigante. Pero invisible.
Acostumbrarse a construir en soledad.
Acumular, luego mostrar y claro, compartir.
Compartir, porque sobra. Compartir, para mostrar.
Mostrar para descubrir,
y ser descubierta.

Mirame.
Es que la raíz no se ve en la superficie,
pero calladamente determina el paisaje.
Dar, ceder, entregar. Crecer.
Gigante. Quizas inabarcable. Seguro inalcanzable.
Incomprendida. Perdida y asustada.
Compartir por el propósito. Compartir por ayudar.
Compartir para estar acompañada.
Acompañando.

Todo tiene sentido

jueves, 11 de octubre de 2012

Lo Indecible

De mi visita a las cataratas a la luz de la luna, -muy recomendable y muy inspirador- surgió este poema, un intento por explicar las emociones y lo pequeñísima que me sentí. Lo revisamos en el taller de escritura y espero que logre transmitir con palabras, las imágenes y las sensaciones.

Lo indecible

La luna achanchada sobre el horizonte
- que en esa latitud es un río o una selva, o "el más allá", quién sabe?-
observa nuestra pequeñez,
a pie en pasarelas encantadas.

En la noche, allí donde -aún acompañada- estás a solas,
mil ojos parecen observarnos, o ninguno.
La sensibilidad hasta lo indecible,
-ausente la luz- se despiertan los demás sentidos.

Los montes recortan la verde oscuridad,
y  las aguas pacientemente nos ven pasar.
Las texturas de los pasamanos de madera, de alguna forma
nos aseguran que la evolución del hombre es a oscuras.

Ruidos de la selva y enigmáticos aromas
de un septiembre de orquídeas y magnolias,
resuenan el cantar del río,
con el sentir profundo de los lechos de arena.

Al llegar al final, la pasarela
de frente a la majestuosidad indescriptible:
una garganta tragando un trueno de agua y
un horizonte dibujado en árboles negros.

Como en un anfiteatro
grandes siluetas de vapor
suben de las profundidades del mundo
para decirnos algo.

miércoles, 18 de julio de 2012

Te invito a creer en cinco cosas imposibles antes del desayuno


8 años tenía y recorría una y otra vez en su mente las palabras que le diría a su padre cuando lo viera. Había planeado ese momento con lujo de detalles. Y seleccionado cada palabra que diría para no ofenderlo.

Desde que sus padres se habían separado hacía 3 años se había vuelto bastante retraída. En la escuela era víctima de todo tipo de bromas y no se entendía con ninguno de los chicos en general. Sin embargo, lo que más le preocupaba era su padre, que había vuelto a Buenos Aires mientras que ella con su hermano y su mamá se habían ido a vivir a Mar del Plata.

Llenaba su tiempo y sus vacíos con actividades extra programáticas, diversas variedades de danza, natación y gimnasias. Pasaba mucho tiempo en su jardín con sus plantas. Y mucho tiempo planeando aquel encuentro.

Tan pronto como viajaron la siguiente vez a Buenos Aires y tuvo oportunidad le dijo: Papá, podríamos ir solos a tomar un té a alguna cafetería?

El padre se sorprendió, pero aceptó sin saber de qué se trataba.

Una vez sentados frente a frente, la niña respiró profundamente, juntó todo su valor, lo encaró y le dijo: “Papá, yo sé que vos me querés. Aunque nunca me lo hayas dicho, ni vengas a verme y estés ausente cuando vengo a verte yo. Creo que es tu forma de ser, y quiero que sepas que yo te quiero también. Y que no necesito que cambies. Con lo que yo te quiero alcanza para los dos.”

El padre se emocionó mucho, supo decir que también la quería, con breves e incomprensibles palabras, pero a su modo supo hacerse entender. Y en los años sucesivos, no hubo ninguna vez que no haya invitado a la niña a tomar el te ellos solos, con la esperanza de volver a tener esa conexión profunda una vez más.

Ese día el aprendería de alguien de 8 años, y la niña aprendería a enfrentar cualquier situación por difícil que pareciera. Ya nada sería imposible.

Con todo el futuro por delante y una extraña percepción real de la velocidad con la que pasaba el tiempo, decidió escribir la primera de sus muchas listas. Escribió en un papel todas las cosas que quería hacer en la vida. Le llevó bastantes días porque nuevas ideas no dejaban de aparecer con el correr del tiempo. Desde viajar a determinados lugares de postal hasta aprender a patinar sobre hielo hacia atrás… Y luego razonó que no podría hacerlas todas juntas, ni en forma independiente de la edad. No podría aprender a patinar cuando tuviera 70 años. De manera que las ordenó no por orden de importancia, sino por la juventud que requerían. Así es como las acrobacias en viga y anillas ocupaban el primer lugar, escribir un libro así como por el medio y las artesanías y las rositas de azúcar impalpable el último lugar, en una lista de unos 60 ítems que luego se transformarían en casi 100 con los años.

Con la misma tranquilidad razonó que habría que hacer lo que a uno le gusta la mayor parte del día. Y entonces que sería grandioso que le gustara estudiar, puesto que eso era lo que estaría haciendo la siguiente década, hasta terminar la facultad. Qué desperdicio sería hacer lo que a uno no le gusta durante tantas horas! Y como se lo propuso realmente, estudiar es una de las cosas que más le gusta hacer desde entonces.

Pero... quién ataja semejante criatura?
Pasó el tiempo. Hoy ya no es más una pequeña (o tal vez si). Pero igual de adulta que a los 8. Y hoy sabe que nada es imposible, como en aquel entonces. Vive tratando de aprovechar cada segundo de su vida, siempre hacia adelante.
Heredó de su madre a ponerle garra a lo que se propusiera, lo importante era hacerlo bien y ser honesta consigo misma siempre. Cultivó de su padre su pasión por formar su propia opinión sobre las cosas y el altísimo concepto de la libertad. De su abuela heredó la formación de hogar cariñoso que le brindó luego a sus hijos. De la ciudad donde creció sacó el amor por el mar y de sus ancestros la pasión por el campo. De muchos autores pudo ponerle palabras a su creatividad.

Hoy está acostumbrada a enfrentar las cosas sola y es madre de todo el que se le acerque. Sigue teniendo tendencia a ordenar las ideas, no solo las propias, y siempre tiene un consejo de valentía para dar, ya que le resulta difícil justificar la cobardía o la duda. La franqueza la ha metido en más de un problema y la confunden los discursos dobles o melodramáticos.
Tiene una lista para cada cosa y una relación de amor-odio con su agenda de actividades por demás extensa, que nunca completará, hasta que haya hecho hasta la última de las rositas de azúcar impalpable que imaginó a los 8.

sábado, 12 de mayo de 2012

Ancestros

Despertó en una habitación pequeña con perfume a lavandas que su abuela solía colocar en pequeñas bolsitas de voile debajo de las almohadas. Había llegado la noche anterior casi a la madrugada y no había tenido tiempo para nada, simplemente acostarse hasta que se hiciera de día. “Ya deben ser más de las diez”, pensó, viendo la cantidad luz que se filtraba por las cortinas, “y debe haber un sol espléndido”. Se levantó ágilmente feliz de estar de vuelta en su ciudad natal, de poder encontrarse con la playa y el mar.


No se oían ruidos en la casa pero las persianas estaban altas y los ambientes estaban todos suavemente iluminados. Paseó por el living, recordando en cada rincón un sinfín de pasajes de su vida, y en cada detalle un sinfín de emociones. Como observándolo todo, el hogar a leña se encontraba en el centro del salón. Su interior estaba hecho de piedra típica del lugar y por fuera estaba rematado con madera lustrada en cuyo parante superior se leía una inscripción “Tu passes dans cette maison, et ton souvenir demeure”. Parada frente a él se puso a pensar cuántas veces, inevitablemente había pasado horas junto al fuego fijando esa frase en su mente: “Si pasas por esta casa, tu recuerdo perdurará”. Evidentemente eso tendría un efecto mágico de nostalgia al ir y felicidad al volver.

Giró sobre sus pies y se encontró con la vieja vitrina de madera con estantes y paredes de vidrio. Los abuelos la llamaban “Reina Ana” refiriéndose al estilo de su porte y a sus características patas en forma de garras talladas a mano. Era una reliquia que producía orgullo a los más ancianos y completa indiferencia a los jóvenes. Detrás de sus vidrios viscelados se podía observar -ordenada prolijamente- la cristalería tallada que había pertenecido a su familia a través de los años, y que en la realidad, solo se utilizaba para eventos únicos como la navidad y otras ocasiones especiales.

Las copas eran de diversos tamaños y formas, alineadas en hileras de 6 y ordenadas de mayor a menor según su altura. Las copas azules estaban al final de las hileras, y -ayudadas por el fondo de espejo y la luz del ambiente- producían un efecto azul en todas las demás, e incluso algún que otro reflejo azul en las paredes de la sala. Se detuvo un segundo a observar por primera vez un extraño brillo allí entre las copas altas y angostas. Aparentemente era una pequeña tacita de plata. La observó con curiosidad unos momentos, cuando escuchó el sonido de las llaves en la puerta de entrada y se alejó a ver quién llegaba.

Era la abuela que la recibió con afecto y preparó el desayuno con el pan fresco que acababa de traer del almacén. En la cocina ya había dejado preparados unos mates dulces, la manteca y el dulce casero de frutillas.

Su abuela era la del medio, de una familia de 14 hermanos, nacidos en Argentina. Hijos de inmigrantes vascos del norte de España. Sus padres habían escapado de pestes y guerrillas que por aquel entonces afectaban a Europa. En el nuevo mundo habían sido tan pobres que comer y sobrevivir había sido el objetivo diario durante muchos años, pero también fue la razón por la que “compartir” y “hospedar” ya formaban parte de su sangre y de la de sus herederos.

Se había casado con otro hijo de inmigrantes vascos-franceses. Juntos compartieron su amor con sus hijos, a los que nada les faltó.

La descripción generalizada de los vascos inmigrantes se ajustaba exactamente a las características de los abuelos: el culto a la hospitalidad, la sencillez de costumbres y actitudes, el respeto por la palabra empeñada, el perseverante esfuerzo ante todo tipo de retos y sus generalizadas muestras de honestidad los describían muy bien.

Supieron darle a sus hijos la mejor educación que para ellos era lo más importante y profundos valores familiares heredados de algún resquicio de nobleza o hidalguía de sus antepasados.

Además criaron a varios de sus sobrinos, seguidos de varios nietos y bisnietos. La casa de los abuelos había sido un hogar para muchas personas -familiares o no-, a lo largo de la vida.

Y ahí estaba la abuela, una vez más sirviendo el desayuno a la recién llegada, procurando un ambiente de abundancia de cosas ricas y armonía.

Conversaron sobre muchas cosas, tratando de poner al día a la abuela con las novedades. Los biznietos andaban bien en el colegio, los albañiles ya se habían ido, los arreglos de la casa ya estaban terminados, el jardín había quedado precioso con las nuevas luces de farol y un banco de plaza y qué ganas de que lo viniera a ver alguna vez. La abuela hacía rato que no se movía de su ciudad, su mar y sus mañanas pacíficas. La ciudad era ruidosa y agresiva, y ella no cedía para ir.

Y en ese momento cálido de intercambio sobrevino la pregunta: -“Abu, vos que me conocés bien, qué pensarías si pongo mi propio viñedo?” La abuela tuvo un inexplicable destello de picardía en sus ojos azules mientras preguntó: “Pero por qué sería eso? Si tu profesión te gusta y estás bien… “

“Si”, contestó la nieta. “Pero es que he visitado unos amigos, en una casa rodeada de vid, con una acequia que cruza la galería y viven del campo, sin tener que soportar el subte, el ruido y los tiempos de la ciudad, y tengo la sensación de que ese es mi lugar.”

Sin decir una palabra la abuela se levantó y cubrió la distancia entre el comedor y el living en unos ágiles pasos. La nieta la siguió sin saber de qué se trataba.

Abrió el cajón central de la cómoda, hurgó con sus manos de surcos entre los manteles apilados y sacó una caja de madera. Allí encontró una pequeña llave hueca que abría la vitrina con apenas media vuelta. Retiró cuidadosamente varias copas -a pesar de su temblor de edad- y consiguió lo que buscaba. Aquel pequeño descubrimiento al principio del día brillaba ahora en manos de la abuela, lo que dejaba ya de ser una coincidencia. De cerca se podía ver que era sin dudas una taza de plata, de base ancha y muy poca altura, a lo sumo de dos centímetros. Tenía una manija circular pequeña que permitía tomarla con el índice y el pulgar. Su desgaste y algunas abolladuras en la base indicaban que había sido muy usada. Pero estaba reluciente como pulida ese mismo día, muy probablemente por la abuela. Parecía construida a mano porque su forma no era resultado de alguna maquinaria, y en el fondo se descubría incrustada en la plata, una moneda acuñada en 1780 en Francia… Otros detalles no se leían con nitidez.

La abuela explicó: “Este es el catador de tus ancestros. Tu abuelo me lo entregó para que un día, alguno de los herederos continúe la labor del vino. Tienes toda la razón si encuentras tu lugar de pertenencia como me lo has contado.” Luego de pasarle una franela para darle más brillo (si eso fuera siquiera posible) se lo entregó a la nieta con solemnidad.

El fin de semana pasó agradablemente, y al regreso, el catador viene guardado en la mochila con renovados compromisos. Apoyada la frente sobre la ventana los recuerdos bailan al ritmo del camino. La abuela era una persona sabia a pesar de su simple tercer grado. Su pasado de superación tenaz y optimismo solidario, la hacían extraordinaria.

Una frase de las tantas que la abuela legó, se queda unos instantes resonando: “Valoramos nuestros ancestros, porque el futuro se levanta sobre el pasado”.

lunes, 7 de mayo de 2012

Otro 7 de mayo

Bueno.... Mil consejos, mil ejemplos de grandeza, mil historias para contar… o más. Pero una se me hizo presente hoy en su día y quiero compartirla. Ese día nada era novedad: mi mamá ya estaba diagnosticada desde hacía más de tres años. Diagnóstico: “seis meses de vida” - le dijeron aquella vez. Pero fue mucho más- Y en esos años ella dejó preparadas varias cosas. Entre ellas un seguro. Y una lista en puño y letra. Con el detalle de a quién se debía devolver con eso. Una vez que se fue y me llegó el dinero, le hice llegar a cada una de esas personas lo que ellos en los últimos tiempos le habían entregado con ánimos de ayudar. Incluyendo dos bancos cuyos gerentes la hubieran pasado mal si yo no me presentaba. Todos (salvo uno que en verdad no lo quizo) cada uno de ellos recibió hasta el último centavo que le había prestado de corazón. También conseguimos comenzar a pagar un primer dpto que luego sirvió para el de mi hermano. Yo cumplí con su lista. Y agradezco aquel pequeño monto que me permitió tener hoy mi casa. Pero más agradezco su enseñanza de devolver, eso es un gesto de grandeza como tantos otros que me dio y –por suerte- hoy nadie me lo puede quitar. Gracias.

domingo, 15 de abril de 2012

Convivencia

He encontrado este texto que me representa profundamente y caracteriza mis pensamientos diarios y mi forma de actuar.

"Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana. Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.
Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.
Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?
UBUNTU, en la cultura Xhosa significa: "Yo soy porque nosotros somos."

sábado, 8 de octubre de 2011

Pasajes de la vida...

Recién vuelta de Europa.

Lo mejor... la apertura mental.
Lo peor... tener que volver.

Acá me recibieron mis hijos -los mejores seres del planeta- con los que quiero compartir cada segundo de mi vida.

De todas formas debo ser honesta... Volver no me entusiasmaba demasiado.
Mi casa allá estaba nueva, amplia y ordenada.
El día iniciaba con mis tiempos.
El trabajo era suficiente para no aburrirme y por eso... tranquilo.
El gimnasio fue una opción, que tomé todos los días.
Leer, pasear, tirarse a no hacer nada.
Ni un trámite pendiente... ni una lista.
Cero nervios.
Por momentos, la felicidad.

Volví a mi casa, a mi realidad, y a mi país...

Me estoy recuperando no del viaje... de tener que volver.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Un piropo

"By the way, you should know that with time and age, you're getting sexier than ever....while maintaining a halo of innocence and rawness that not only completes the package of being yourself, but also makes of you a heavenly, outwordly sight."
qué piropo! Gracias por verlo así, yo siento el peso del millón de años que tengo, de todas formas gracias! Lo quise guardar acá para que no se pierda...

El hogar a leña de mi casa en mardel decía grabado en la madera superior: "Tu passes dans cette maison et ton souvenir demeure"

Creo que muchas cosas deberían perdurar... sin embargo...

Mientras dure, acá se conservará este piropazo que me dijeron un día!
:)

martes, 28 de junio de 2011

Tandil

Lo primero que me sedujo fue la vista de las sierras y el aire limpio, la tranquilidad y la paz del lugar.
Los caminos de Tandil resultaron super cómodos para cualquier medio de transporte, recorridos a pie, en bici o en auto son increíbles paseos. Tres días quedan algo cortos para recorrer las bellezas del lugar.
Desde el alojamiento en apenas 600 m me encontré al pie de la sierra, por camino de ripio nivelado, luego nos subimos al sendero, rústico, desparejo con vegetación típica de montaña, espinillos, arbustos secos y flores salvajes. El suelo alterna roca y pasturas de animales, desafía por momentos con alturas y luego requiere resistencia para dominar la subida y la respiración. Los descansos se aprovechan para admirar una vista libre de los terrenos de la zona, la ciudad y las laderas de las sierras.
Subimos en dos horas de franco esfuerzo mientras ganábamos altura y con la adrenalina de abrir nuevos caminos. La bajada también resultó un esfuerzo y fue muy pintoresco seguir los caminos de los animales, cabras, ovejas, caballos, vacas del lugar.
El clima en pleno invierno de junio fue benigno, fresco en la cara, pero con buen abrigo fue perfecto para realizar nuestro entrenamiento. Vamos a seguir con otros cerros, pero de este tendremos siempre un recuerdo imborrable.
Lo completó un paseo en bicicletas también inolvidable en una ciudad que vale la pena visitar.
Gracias Muri y equipo.

domingo, 8 de mayo de 2011

Más listas, tengo que vaciar mi cabeza

Soy amante de la ciencia ficción, futurismo, magia y hechicería novelada. Me gusta leerla y por más delirante o atrapante que sea y por mejor que esté escrita/guionada lo que más me apasiona es pensar en el escritor. Me gusta imaginármelo inventando y escribiendo esas historias. Son sujetos increíbles, no solo la imaginación que tienen es admirable, en muchos casos me gusta la Lógica que aplican y cómo extienden nuestras realidades a lugares y situaciones impensables para la mayoría de nosotros.

Voy a escribir un libro un día, tengo un par de puntas que atesoro para cuando sea el momento.

Todo esto viene a que voy coleccionando en mi mente artículos o capacidades imaginadas, de diversos autores sobre temáticas diferentes:

- Coches con chofer electrónico, del tipo “ llevame a tal lugar y que conduzca”… (vengador del futuro)
- Ropa que adquiere el talle al ponérsela (Volver al Futuro)
- DesMaterializarse y teletransportarse (Viaje a las estrellas)
- Habitaciones temáticas, que incluyan el ambiente completo, no solo las imágenes y los sonidos sino también las texturas y los olores. (Ray Bradbury)
- Una carpa de bolsillo, con todo adentro (HP)
- Un anillo que te hace invisible (preferentemente sin efectos colaterales desagradables) (el Sr. de los anillos)
- Una capacidad para leer el pensamiento, y una más fuerte aún: para bloquearlo! (Saga Crepúsculo)
- Médicos que ingresan a tu cuerpo y "convencen" a tus propias defensas que tienen que hacer su trabajo (como granos de arena)
- Cambiar de cuerpo... (la ley del amor)
- Un relojito con una ruedita para dominar el tiempo y poder estar “en dos lugares al mismo tiempo” (HP)
- Un aparatito para deshacer acciones que nos producen culpas (Los regalos de Eykis)
- Una maquinita que casi mágicamente genera de la nada unos cuadraditos de comida que son suficientes para vivir, sacar el hambre y las ganas de comer (que no es lo mismo) y además no contaminan… (no se qué del tiempo, nunca me acuerdo el nombre de este libro)
- Aprender todo el contenido de un tema en cuestión de segundos.... como en Matrix... jijitzu! Qué groso!


Pero lo que hoy de verdad necesitaría, de verdad de verdad, es el Pensadero de Dumbledore (Harry Potter). Fantástico! Una tinaja donde arrojar pensamientos que ocupan lugar en nuestra mente para dejar espacio.
Tengo el cerebro lleno de cosas, recuerdos, pensamientos, pendientes, etc… Infancia y proyecciones a futuro se pelean por el espacio. Están como una maceta que no tiene capacidad para la planta que contiene, y las raíces salen por todos lados…
Qué bien me vendría un Pensadero! Aliviar la presión, sacar todo lo que no necesito de momento, y lo guardo por las dudas… buenísimo! Felicito a la autora.

Me pongo en lista de espera cuando inicien la fabricación… denme dos!
;)

domingo, 1 de mayo de 2011

Poesía de Tintillo

PARA LORENA
¡ Como pude incurrir en un olvido, omisión imperdonable ¡
Por tus ojos cautivantes, me desoriento y pierdo el sentido
Esa mirada que es reflejo del celeste, el mismo color del cielo
es espejo de un alma, que acaricia y da consuelo.-

Tu palabra es acertada, y tus silencios elocuentes
Escuchando al amigo que viene arrastrando penas
Y necesita una ayuda para salir del pantano,
Una caricia para el alma y un consejo siempre sano.


Admiro tu decisión de tener tanto coraje
Para afrontar en la vida exigentes desafíos,
Dar un golpe de timón bien pensado y reflexivo,
Orientándola donde tu quieres ¡ hacia mejores destinos.
Y también se ve tu brillo, contagiando con tu fuerza,
tu fortaleza es ejemplo que muchos deben seguir:
pensar lo que es el presente, dejar la rutina a un lado
Seguir buscando y orientar la vida por otro rumbo
Para llegar a tu sueño, hay que vencer a este mundo.


Nos subyugas cuando bailas, tus ojos siguen brillando
tu sonrisa es permanente, y tu alegría contagia
Tus manos cual dos palomas, hacen juegos con el aire,
Como manejando el viento, y la música flamenca
Que hace ondular tu figura, hasta conquista a los astros
Y hace bailar a la luna.-


Solo me queda decir -una vez más en este blog- GRACIAS!
Gracias Tintillo por todo el cariño que me das. Sos un Padre para mí. Te quiero.

jueves, 28 de abril de 2011

Veremos, y luego lo sabremos.

martes, 1 de marzo de 2011

Ilusión del control

Hoy di un paso al frente, uno personal. La parte de mi que todo lo controla (o quiere hacerlo), se quedó mansa a un costado y decidió dejarme accesible, permeable y vulnerable por momentos también. Cuesta este trabajo, capitas de cebolla van cayendo a mi alrededor. La ilusión del control fuertemente golpeada con sonrisas y verdades.

Agradezco al universo las oportunidades que me da, las situaciones, los aprendizajes y momentos positivos, y este contacto con las profundidades de mi ser.

Simplemente gracias.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La medida de mi libertad

Un hombre muy sabio dijo una vez (en una charla mucho más extensa que esto) algo con lo que estoy muy de acuerdo. Lo transcribo a pesar de que fuera de contexto pierde gracia y sentido, pero es para reflexionar sobre otras cosas que me afectan hoy.

Dijo… Una de las cosas importantes para ser feliz es….. :) “tener buenos padres”. Ja! Como si eso se pudiera elegir…

Bueno, por loco que parezca, eso es muy cierto. Yo los tuve.

Y tuve el atino de que mientras mi vieja andaba todavía por estos pagos, me dediqué a escuchar lo que tenía para decir, en vez de rebelarme. Fui dócil, y esponja. Me encanta aprender.

Y tuve la suerte de que me hizo libre, desinteresada y autocrítica. También me hizo creer profundamente en el valor del sacrificio, la visión optimista de las cosas y el rechazo absoluto a cualquier discriminación. Estas cosas son GRANDES cosas, que sirven para ser feliz. Gracias por ellas.

Lo que más soy es libre. Hago mi vida a mi modo, “llamando a las cosas por su nombre”, y la cambio siempre que me place. Detesto el juicio y el prejuicio, la envidia, los celos y la recriminación. Quedan fuera de mi grupo inmediatamente, sin siquiera tener que hacer nada para eso.

No dejé nunca que se metan conmigo, especialmente porque nunca me metí con nadie. No me meto en la vida de los demás, no exijo, no juzgo, no hago daño, ni siento resentimiento, ni odio, porque jamás me siento herida con facilidad. Respeto las diferencias. Comparto lo que se. Comparto todo. Me la paso brindando hogar, apoyo y cariño a la gente que quiero, sobre todo a mis hijos, pero en general con todos. Muchísima gente.

Quienes no se identifican con esto, simplemente van desapareciendo de mi vida. Pienso que es un tema de energías. La mía es especial. Y estoy muy orgullosa de haber llegado a esta edad tan virgen de sentimientos negativos, tan buena con la gente y tan extremadamente fiel a mi esencia.

En este mundo tan viciado o superficial, creo que son Las Cosas Importantes a tener en cuenta a la hora de juzgarme.

viernes, 4 de junio de 2010

Un agradecimiento mayor

Otra vez una canción...

"La vida a veces te invita a una ronda
te guiña los ojos
concede una tregua
quizás solo ocurrió un segundo este sueño
pero sin duda habrá valido la pena"

Gracias infinitas por todo

domingo, 30 de mayo de 2010

Un día increíble

Acabo de llegar de un viaje a Córdoba con el "cuerpo de baile". Divino.
Aunque manejé 9 hs de ida ayer, y 9 hoy, y estuvimos realmente poco tiempo allá, y considerando que a mi no me gusta manejar y que no pude bailar esta vez... la verdad es que, que haya sido un viaje divino, es casi un milagro.

Pero sucedió. Acabo de llegar, recién entradita por la puerta, no se siquiera dónde tiré el auto, y me doy cuenta que fue uno de los viajes más locos de mi vida. Y la pasé genial.

Tanto que no tenía ganas de llegar... di unas cuantas vueltas más con el auto.

Cantamos literalmente 18 hs de viaje, intercambiamos experiencias y nos re cagamos de risa... mucho, mucho. Un desayuno espectacular. No nos costó cambiar de tema, de sexo pasamos a hablar de... más sexo. :) Y bue.

No no, también hubieron otros temas, de los que tuve oportunidad de quejarme abiertamente de todo y de escucharme hacerlo, entre tanto desafinaba a 150 km por hora. Puf!

Y el aprendizaje:

1) Sobre que no me gusta manejar: depende de con quién lo hago, hacia dónde y con qué finalidad.
2) Es increíble la cantidad de cosas que nunca hice, puf! Repetí tantas veces "eso nunca lo hice" que llegué a hartar. Por suerte tengo todo una vida por delante.
3) Una cantidad interesante de frases de canciones, que además de actualizar en este blog, van a formar parte de mi recuerdo de Carmelitas en Carlos Paz. Qué bueno! los recuerdos que trae la música consigo, cuando son bellos, son los mejores que existen.


Gracias chicas por aguantarme
Gracias cosmos por los momentos
Gracias a la música maravillosa
Y a los poetas, porque "la poesía no es de quien la escribe sino de quien la necesita"

miércoles, 26 de mayo de 2010

Me pregunto una y mil veces

Si estás bien.
Si alguien se ocupa.
Si te puedo ayudar.
Si te ayudé alguna vez.
Si soles tocar madera.
Si volviste a componer.
Si te lográs expresar.
Si te saben entender.
Si me entendiste.
Si el campo se sigue pareciendo a vos.
Qué haré sin tanto campo para mi.
Si nos conocimos demasiado tarde, o demasiado pronto.
Si te fallé. O me fallaste. O nada.
Si "exististe o fuiste solo un sueño que yo tuve".
Si fuiste como te recuerdo. Si sos como te recuerdo. Si serás como te recuerdo.
Y por supuesto, si me quisiste alguna vez.

También me pregunto si en verdad quiero saber todo esto o si podré sobrevivir en la ignorancia y si podré soltarte alguna vez.

Y por primera vez, ojalasea, lo que tenga que ser.

Aprender a esperar

Dicen, que el tiempo lo cura todo. Y yo creía en eso. Hasta pienso que creo en eso aún. Solo que estoy en medio de tanta tristeza, y hace tanto tiempo, que pareciera que no puede salir el sol.

Tengo, como dice la canción, el corazón partido, y si bien sé que en algún momento la balanza se inclinará finalmente hacia algún lado, se me hace muy difícil respirar, salir y disfrutar. Apreciar el mundo. Ver más allá de mi, estoy harta de mi en este instante.

Lo que me molesta no es solamente la falta de aire, y el exceso de agua en los ojos, ni estar completamente detenida en el tiempo, ni siquiera el hecho de castigarme con preguntas continuamente… Qué me pasó y qué hago con esto ahora… dos años y medio en medio de una tormenta... Más bien lo que me molesta más es la pregunta de por qué me metí ahí.

Todo pasa. Todo. Lo sé, lo sé.

Por ahora yo solo espero que pase. Supongo que tendré que aprender a esperar más. Aunque nunca estuve muy segura de eso.

domingo, 16 de mayo de 2010

Pasado Presente y Futuro

“El pasado es historia. El futuro es un misterio. El presente es un regalo” Kung Fu Panda

Todo un tema.

En esto me detengo a pensar últimamente más seguido. Estoy bastante inclinada a ocupar mi mente con cosas que tienen que ver con el futuro. Suelo hablar en presente, pero siempre en relación con el futuro de una manera u otra. Es como si mi visión estuviera algo nubladita en el presente y hiciera foco en el futuro. Algo así.

Tan ocupada por el futuro que de repente me olvido del hoy. Y lo recupero a fuerza de voluntad, proponiéndomelo formalmente cada mañana. Como hago con otras actividades que no me salen naturalmente (como la dieta), me impongo disfrutar el día de hoy, sin preocuparme por el futuro. Porque el futuro es un misterio, para todos.

El pasado si que no está demasiado presente en mi día a día. Me dio muchas bases, y es un pasado al cual le estoy muy agradecida, pero más allá de mis eventuales “regresos” que son siempre con ánimo de agradecer, no tengo demasiada inquietud por él. Será que no hay nada para hacer…

Y el presente… bueno, el presente me resulta esquivo, porque hoy por hoy estoy como incompleta. Como si me faltara una pieza. Como si estuviera esperando algo. Lo que me lleva irremediablemente a pensar en el futuro una vez más.

En esto recuerdo alguna vez un comentario en alguna película o libro, que decía: “Todos esperamos”. Cuán cierto, la realidad de esta afirmación tan simple es aplastante.
Por otro lado, qué positivo, porque es la base de todas nuestras esperanzas y razones para vivir.
Y a la vez, qué desperdicio, a la luz de un presente que no logramos disfrutar.

Toda una paradoja.

martes, 11 de mayo de 2010

Mi-Lista-de-Tareas

Mi-lista-de-tareas es de lo más detestable.

A veces en una agenda, a veces en un cuaderno, la mayoría de las veces en un papel mugroso que llevo en la cartera, siempre es mi-lista-de-tareas, nunca electrónica por comodidad y para mantener en este corto espacio mi capacidad de escribir a la vieja usanza, con lapicera.

Está llena de cosas por hacer. Compras pendientes, llamadas pendientes, regalos, análisis médicos, turnos de todo tipo, entregas de bummel, pagos, cobros, impuestos, y lo peor: los trámites, ya sean bancarios, fiscales, legales, o de documentación, puaj. No solo mías, el hecho de tener hijos la agranda sin cesar, cumpleañitos, días festivos, actividades escolares y de las otras, artículos escolares y libros de todos colores, etc.

Ahora por ejemplo está llena de llamadas pendientes por cambios de domicilio, entre todas las demás cosas que suele tener. Y no importa lo que yo haga, parece que cuando logro cancelar un ítem, por arte de magia aparece uno nuevo, a veces dos! Entonces es una lista de las menos agradables que tengo, porque la cantidad de registros parece igual, pero en realidad la entrada y salida es infinita! Y lo infinito me aburre -sobre todo si es todo igual- porque no llega a ningún lado. Y de vez en cuando me gusta llegar a alguna parte.

No escribo mis trámites pendientes para no olvidar lo que tengo que hacer. Difícilmente me olvide de ninguna de las tareas. En realidad lo escribo para optimizar los tiempos y los esfuerzos: si están ordenadas las tareas es más fácil agruparlas por zona de acción y matar “varios pájaros de un tiro”, o aprovechar el “ya que estamos”. Aparte es imprescindible ordenarlas por prioridades, porque hay tareas indiscutiblemente más agradables que otras, pero no tan urgentes quizás. Una se tienta a empezar por las lindas, pero las desagradables pasan semanas y semanas ahí… y como el día lamentablemente tiene solo 24 hs, de las cuales quedan solo 4 o 5 para realizar este tipo de cosas, cuando la lista es larga, si se desoye a la importancia, urgencia o vencimiento de las actividades, es probable que no se pueda llegar a todas y que alguna ya pierda sentido de ubicación temporal o incluso tenga consecuencias desagradables en el peor de los casos.

Entonces mi lista de tareas ya no es una lista, más bien es un cuadro de doble entrada, con días de la semana, horarios, algún que otro tentáculo, … Horrible.

Lo peor de todo es que descubrí que los trámites son en un 90% de los casos “por partida doble” o “de doble mano”, no se qué nombre ponerle. Son ese tipo de trámites que no terminan en una sola actividad. Se requieren dos accesos para lograr sacarlas de la maldita lista. Tal es el caso de mandar a arreglar algo, una vez para llevarlo, otra para irlo a buscar. O trámites de dos visitas como los Análisis de salud. Etc. Estos trámites no permiten festejar el día que uno los empieza a hacer, porque no puede darse el lujo placentero de tacharlo de la lista. No. Hay que DEJARLO en la lista hasta terminar de completarlo, es insufrible. Porque un trámite “doble mano” una vez que se inicia empieza a ser más exigente: siempre trae aparejadas fechas, horarios, vencimientos…

En mi forma de ser siempre demasiado responsable como para tirar las culpas afuera, creo que mi-lista-de-tareas es así, porque como toda creación, termina siendo a “la imagen y semejanza” del creador. Con lo cual, mi-lista-de-tareas termina siendo así porque simplemente describe mi forma de actuar y ser en la vida, la lleno de más cosas que las que puedo atajar, me cargo de actividades que no me corresponden, no delego nada de nada, la mayoría de las veces para evitar que otras personas que quiero padezcan una lista de tareas como la mía, detestable.

Pero hay veces, en que de verdad me parece que mi-lista-de-tareas tiene vida propia, nace, crece y se reproduce por sus propios medios… no se…a veces no me parece que sea una de mis creaciones realmente. La veo demasiado independiente, y demasiado adulta como para ser mía.

A veces la abandono… un fin de semana… unos días. La dejo en reposo en un cajón. Me olvido de ella. Vacaciono.

Luego la necesito.

Es por todo esto que la he sacado de Detestables y se ha ganado un lugar en mi lista de Odiados imprescindibles. Por ahora.

viernes, 7 de mayo de 2010

En tu día

Hoy es tu cumpleaños, en esta dimensión al menos. Es igual qué día es, porque te recuerdo todos los días. Te comprendo cada día más. Te agradezco cada día más. Te necesito por estos días quizás también un poco más. Será por eso que mis ojos duelen más cuando miran para arriba.
Donde quiera que estés... gracias

lunes, 12 de abril de 2010

Mis 37 con amigas

Transcribo en este espacio el mail de mi amiga "la poetisa" (tengo una de cada color y este es el suyo) porque vibro con este sentimiento de agradecimiento eterno hacia los que me rodean y tengo miedo de que la tecnología del mail haga que estas palabras se pierdan en la efímera y poco confiable red informática.

"Queridas amigas, quiero decirles que lo pasé barbaro anoche, que realmente como dijo Paca somos totalmente distintas y sin embargo tenemos cosas importantes que nos unen:
La libertad de hablar de cualquier tema,
La seguridad de que las otras no van a juzgar nuestras elecciones,
La confianza de decir todo sin callar nada, aún lo que duela si creemos que construye,
Un excelente sentido de humor compartido
Y una resistencia maravillosa al tinto!
Las quiero, como son!!!Besos, Gi "

No fueron solo palabras vacías como en grupos de gente que dicen ser amigas. Yo también sentí la libertad de expresarme, la energía positiva y por supuesto, la resistencia mencionada ;)

Gracias a uds

martes, 16 de marzo de 2010

Aire

Me pregunto cómo es que el amor está vinculado con el aire...
Donde me falta uno, me falta el otro...

lunes, 15 de marzo de 2010

Respeta tu propia naturaleza

Me traje unas citas de un libro que anduve hojeando, las que rescaté -diríamos-, porque lo que menos necesitamos es una pseudo biblia más, un manual más, una instrucción más de cómo vivir la vida... Creo que estamos rodeados de instrucciones, recomendaciones y leyes que van estando cada vez más alejadas de las razones por las cuales se gestaron... en algún caso incluso en contra...

Pero aprovecho que alguien escribió de una manera comprensible cosas que yo ya creo en el fondo de mi corazón, como para detenerme un poco en estas palabras, que son también las mías, y para dejar en algún lugar un pedazo de mi esencia, que puedan rescatar mis hijos. Es mi manera de respetar quiénes son, desde mi visión de ser humano Y también que se respeten a ellos mismos, porque son personas maravillosas tal cual son en este momento.

"Los árboles no están haciendo un esfuerzo. Los matorrales se sienten felices de tener el tamaño que tienen. Los altos cedros del Líbano se sienten completamente felices con su estatura, no se comparan, ni miran a los matorrales como si fuesen inferiores; es su naturaleza, su forma de ser." [...]
"Me alegro de ver que sos como sos, sin necesidad de podarte las ramas o moldearte según un ideal determinado. [...]  Lo importante es que entiendas que no podés alcanzar nada que no seas previamente. Es una desilusión intentar convertirse en "alguien". Ya sos eso. Ya sos alguien, con toda tu propia naturaleza que es divina. Siempre lo has sido. Como los árboles, sin esfuerzo.

Y no hablo de aceptación. La aceptación es un concepto complejo porque implica que hay que aceptar algo. Cuando se vive sin juzgar, no hace falta pasar por el proceso de aceptación, no hay nada que "aceptar", simplemente es lo que es y está bien así antes de que lo juzguemos y lo aceptemos. Los que vivimos en esta paz, no tenemos un proceso de aceptación, solo vivimos y valoramos en armonía.

Es el principio de la paz. La única religión para mi.

martes, 16 de febrero de 2010

Barrera

"Qué te metés" es la única barrera que no puedo ni quiero cruzar.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Vinilo gastado en esa parte

Mi abuelo era un juntatodo, casi cartonero te diría. Hoy le sería muy difícil juntar tanto, por la competencia que hay ;)

Y como no tenía auto al final de sus días, llenó de a poco el garaje de boludeces de la más diversa índole… cosas que, por otra parte, se iban mudando de casa en casa...

En este caso, chalecito en la calle Moreno, Mar del Plata de mi infancia y juventud...

Garage largo así tipo chorizo, lleno de cosas, entrabamos por atrás, desde el jardín o la cocina,
No se veía el fondo (o el verdadero frente) de tanta trinchera de muebles, cuadros, bolsas,
herramientas, carteles, pilas de diarios prolijamente atados en paquetes de 20, cajoncitos ordenados con tuercas, tornillos, clavitos y demás cosas útiles, o inútiles como corchos, tapitas de botella, rollitos de hilo de pizza, clavos y chinches torcidas y demás, colección de frascos de mermelada lavados, o de aceitunas, latas de dulce de batata, bolsas de supermercado debidamente dobladas, heladeras viejas, electrodomésticos antiguos, jaulas de pajaritos, herrajes, roperos desvencijados, armarios, olor a ferretería... Lámparas de antigüedad, repuestos de auto, o de cualquier cosa, valijas del 1900, botellas, ... polvo.

Y al fondo, antes de llegar al portón (tres puertas con tres ventanas una en cada paño, mi hermano me confirma, jamás cerraron bien) había un sillón viejo, con el tapizado roto. Apoyabrazos de madera y un equipo tocadiscos cuadrado grandote con patitas bajitas.

Desde la puerta de la cocina, no se veía si había alguien ahí... por tanta basura incluso colgada .

Era como un pequeño living en medio de todo eso, el único espacio donde podías sentarte. En realidad todo el garage debía ser pequeño si lo volviera a ver ahora...

Ahí corría In too deep hasta que me supe la letra ... en vinilo... uno gastado en esa canción...

Tirada en el sillón, las piernas sobre el apoyabrazos de madera, casi 15 años de edad

Grande tío Phil! Y a mi abuelo, este homenaje.

Al final de cuentas tanta basura terminó sirviendo,
para que me quede este hermoso recuerdo.

viernes, 17 de julio de 2009

Qué difícil para un carnero

Y siguiendo con mi descripción de personalidad, qué dificil es para mi, mostrar debilidad. Aunque lloro con frecuencia, mucho más estos días, la verdad es que me molesta que se me note.
No creo que tenga que ver con el orgullo, es otra cosa. Es más bien que no me gusta que se me vea la decepción. En la decepción está la clave, no en el orgullo.
Lo que pasa es que voy por la vida con tantos ideales, tanta confianza eterna, tanta sensación de poder ilimitado asociado a estar viva, que cualquier golpe de realidad suele generarme esta decepción, que con seguridad no me gusta demostrar, ya sea por los ideales perdidos o por la impotencia.
Lo que si... me dura unos cuantos minutos. En cuestión de segundos puedo volver a estar en perfecto estado, creyendo inocentemente en todo otra vez, como si nada hubiera pasado. Solo hay que esperar un poco y demostrar comprensión.

miércoles, 10 de junio de 2009

Resignación

La resignación no es uno de mis poderes.
Probablemente no lo haya necesitado tanto tampoco.
Voy por la vida activamente tranquila, segura de llegar siempre a los lugares a donde quiero llegar, aunque tarde siglos. Diría que me gusta que tarde un poco.
Y el esfuerzo es mi aliado también. Siempre está conmigo. Confío ciegamente en él.
Esto es porque siempre supe a dónde quería llegar, y tenía la confianza para hacerlo.
Bueno, las cosas cambian, y nada es más cierto que eso.
Lo único que no cambia es lo primero, la resignación no es uno de mis poderes.

viernes, 8 de mayo de 2009

BUSCO ALGUIEN

Busco quien comparta conmigo algunas ideas (la mayoría de ellas espirituales), pero no en la teoría, sino que verdaderamente las viva cotidianamente como manera de vivir. No que las haya aprendido de memoria a lo largo de los años, ni quien lo lleve como estandarte de su máxima expresión de deseo, ni quien lo quiera imponer a los demás sin haberlo sentido.
Busco quien de verdad pueda relajarse porque su espíritu vive de acuerdo a sus ideas, y porque sus ideas son reflejos de sus actos, y viceversa.

Será mucho pedir, yo creo que no. Una vez me dijeron que eso puede existir, y me ilusioné mucho. Ahora quiero que me lo muestren.

Quisiera de corazón, volver a enamorarme. Tengo tanto para dar.

martes, 5 de mayo de 2009

Conclusiones de una Carmelita poeta

"En la vida a veces lo que se ve malo termina siendo lindo, y otras lo que parece lindo termina siendo malo... quién dice qué es bueno y qué es malo en realidad..."

martes, 14 de abril de 2009

Sobre el amor

El amor es diferente para cada uno de nosotros. Lo que significa, cómo se siente y la forma en que afecta nuestras vidas, es muy particular para cada uno.

El amor es todo para mí. Yo tuve suerte.

El amor es energía compartida.
Es tan básico, que es soporte... de todo lo demás.
Y a la vez es tan complejo, que es difícil de razonar.
El amor es tan sublime, que no admite mezquindades.
El amor no juzga, no interfiere, no exige. El amor confía.
El amor no "espera", simplemente está.
El amor acompaña. El amor apoya.

El amor es tranquilo, sosegado, relajado.
El amor no es reclamo, no se mide, no se compara.
El amor también es pasión, intensidad en los sentidos.
El amor no es uno, el amor sos vos, el amor soy yo.
El amor no tiene una única manera de expresarse.
El amor sobrevive.

lunes, 6 de abril de 2009

Sólo por hoy

"Hay una languidez en el aire, que es placer…
Podés elegir no moverte demasiado, no debatir demasiado.
Podés elegir no comparar, no discutir.
Sólo por hoy.

Hay un amor en el aire, que es apasionado…
Que está encendido.
Que es poroso, esponjoso, atractivo.
Sólo por hoy.

Hay un espíritu en el aire, que es complaciente…
Que es contenido, exultante.
Que te susurra al oído.
Sólo por hoy.

No tengas miedo, la suavidad todo lo abre.
No tengas miedo, tus ojos sabrán ver lo invisible.
No tengas miedo, el gusano también es mariposa.
No tengas miedo de nacer, de morir, de cambiar.
No tengas miedo.
Sólo por hoy"

Esto forma parte de una tarjeta de cumpleaños que me regáló mi amiga Paca junto con un mensaje de amor inolvidable. Gracias también a ella por el apoyo, el cariño y por lo adecuado de esta poesía en este momento de mi vida. Gracias

jueves, 5 de marzo de 2009

Escuchar también es dar

La gente no escucha. Le gusta tanto el eco de su voz, que simplemente se escucha a si misma. Advierte en los demás grandes receptores de lo que tienen que decir, sobre todo de si mismos. El “si mismo” ocupa todo el espacio.
Algunos creen escuchar. Se afanan por decirle al mundo lo buenos que son escuchando. Para mi es parte de su discurso sobre “si mismo”.
Para escuchar de verdad hace falta bajar tanto el umbral de los filtros propios que seleccionan lo que uno quiere solamente, desactivar el yo interior por un rato, cancelar intereses, deshacerse de tantos juicios y prejuicios del pasado, de tantos colores que empañan la lente, o mejor dicho ruidos que ensucian el sonido, que es una tarea verdaderamente difícil, que exige dar mucho de si.
Lo es también para mi. Estoy dispuesta.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Los tres filtros de Sócrates

En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por la práctica de su conocimiento, con alto respeto. Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:
¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?
Espera un minuto, replicó Sócrates. Antes de decirme cualquier cosa querría que pasaras un pequeño examen. Es llamado el examen del triple filtro.
¿Triple filtro?
Correcto, continuó Sócrates. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea tomar un momento y filtrar lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.
El primer filtro es la verdad: ¿estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
No, dijo el hombre, realmente sólo escuché sobre eso y...
... Muy bien, dijo Sócrates. ¡Entonces realmente no sabes si es cierto o no!
Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad: ¿es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
No, por el contrario...
Entonces, continuó Sócrates, tú deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Tú puedes aún pasar el examen, porque queda un filtro; el filtro de la utilidad: ¿será útil para mí lo que vas a decirme de mi amigo?
No, realmente no.
Bien, concluyó Sócrates. Si lo que deseas decirme no es cierto ni bueno e incluso no es útil, ¿por qué decírmelo?

Nota del autor (uau.. qué bien que suena!)

He retirado las "reacciones" porque hacen terriblemente lento el acceso a la página. Ya conseguirán los cráneos informáticos mejorar ese aspecto y volverán.

jueves, 5 de febrero de 2009

Histeria (que si pero no, que no pero si)

Descubrí que inmiscuirse en el mundo de la histeria es peligroso.

La histeria, hasta ahora desconocida para mi, además de no mostrarse abiertamente porque es difícil de detectar su intervención, tiene muchísimo poder sobre nuestros actos. Ni siquiera es placentera, produce una angustia a la altura del esternón que es difícil describir. Tiene un encanto que todavía no logro definir tampoco. No responder a ella es en general inevitable y por lo que noto, se aprende rápidamente y es terriblemente adictiva. Parece que una vez involucrada la persona se hace muy improbable no actuar con sus mecanismos.

Será por eso que me quedé lejos de todo esto tanto tiempo.

Yo me prefiero libre de histeria, y siempre... siempre, prefiero que se entienda.

Por eso no puedo caminar por ahí.

Mi propia rebeldía

Me atrae la rebeldía, porque tiene una búsqueda de lo auténtico, porque desecha lo que está dado y tiene la valentía suficiente para buscar un camino mejor y por supuesto porque tiene color a nuevo. Hay que saber jugarse. En eso comulgo completamente.
Así y todo, creo que aferrarse a determinados modelos puramente rebeldes, alejan bastante de la realidad también, y hasta de lo auténtico... llega a asemejarse mucho a romper por romper, y ya no es mi forma.
Un par de convicciones, algunas, elegidas por una misma, donde apoyarse, donde sentir algún tipo de seguridad para poder avanzar paso a paso en esta vida... De últimas... son convicciones, verdades de una misma. Hay que saber jugarse por ellas también.
Creo que como en todo, hay un punto medio. Ni muy muy ni tan tan, como dicen.

domingo, 1 de febrero de 2009

No se...

"Si amas a alguien, déjalo libre. Si vuelve a ti es tuyo, si no vuelve, nunca lo fue."
Frase que formó parte de mis diarios de niña, y que me acompañó durante toda la vida. Realmente creía en ella. Hoy no estoy muy segura. Porque implícito el mensaje habla de la eternidad del amor. Que es para siempre, por eso, si no vuelve, nunca fue amor (*)....
Hoy no creo en el amor para siempre, al menos me cuesta mucho hacerlo.
Eso me cancela, entre otras cosas, el poder de esta frase.
Creo que puede volver, o irse, y eso no tiene nada que ver con que haya sido amor. Puede haberlo sido perfectamente.
Pero, qué se yo? Prácticamente nada.


PD: (*) la frase no dice amor, dice "tuyo"... con qué criterio alguien puede decir que otro alguien es "suyo"?? mmm, definitivamente ésta sale de mi lista de frases preferidas. El costo de ser adulta...

PD 2): Reviso mi última decisión: rescato la primera parte de la frase, porque es espectacular: "Si amas a alguien, déjalo libre" Uau! Qué buena frase!

domingo, 25 de enero de 2009

Grandes enseñanzas

Voy a parar un poco en este momento para hacer otro agradecimiento.
Hay dos grandes cosas que me dijo mi padre de peque, que supe seguir y pero que ahora de adulta recién entiendo y valoro realmente sus palabras.
Una tiene que ver con amar de verdad, como lo digo yo. No me estaba hablando directamente de ese tema, pero me dijo: "Respeto tus razones, porque son las tuyas. No necesito comprenderlas, ni siquiera conocerlas, con que sean las tuyas, basta para mi." Para mí eso es de una sabiduría profunda, y de un extremo respeto hacia el otro. Fue de padre a hija, pero creo que vale en todo tipo de amor. Significa querer al otro tal y como es, y valorar cada una de sus decisiones. Alienta, acompaña y da las personas más seguridad que cualquier promesa.
La otra tiene que ver casi con lo mismo, pero fue en muy diferentes circunstancias y por diferentes razones. Me hizo un pedido y a la vez, me hizo pensar "en grande", a los tempranos 8 años. Me dijo, "espero de vos, que formes tu propia opinión sobre las cosas. Vas a escuchar muchas cosas a lo largo de tu vida, pero lo que quiero es que formes tu propia opinión. No la de tu madre, no la mía, ni la de nadie. Vos tenés que tener TU propia opinión, formarla con lo que vos realmente pensás. No tomes nada de lo que oigas sin pasarlo por tu propia conciencia. Eso es lo que espero de vos." Cuánta responsabilidad... y a la vez, cuánta herramienta, y por último cuánta confianza en mí, porque el supo que yo sabría hacerlo!
Y acá ando por la vida, amando, respetando y formando mis propias opiniones, cosa que nunca dejé de hacer, ni de agradecer.

sábado, 24 de enero de 2009

El poder de las palabras (extracto)


"Todo aquello que crees que puedes hacer lleva un sí encerrado en alguna parte, generalmente pronunciado por un progenitor o un maestro en el pasado lejano. Todo aquello que crees que no puedes hacer lleva un no escondido, proveniente de las mismas fuentes"

encontré este texto que me encantó y me hizo acordar a mi "madre Merlin". Lo extiendo acá abajo
"El joven Arturo tardó mucho tiempo en reconocer plenamente que había sido educado por un mago. Merlín lo había llevado al bosque a las pocas horas de nacido y sólo muchos años después, al regresar al mundo, comprendió la curiosidad que generaba su asociación con un mago.

“Si realmente conociste a Merlín”, le decía la gente (aquellos que se tomaban la
molestia de pensar que el muchacho no estaba simplemente loco), “¿qué hechizos te enseñó?”
“¿Hechizos?”, preguntaba Arturo.
“Encantamientos, conjuros, las palabras mágicas de las que Merlín obtiene su poder”, decían, pensando que Arturo debía ser muy tonto o estar en algún estado de delirio.
“Merlín si me hablaba acerca de las palabras”, decía Arturo lentamente, reflexionando sobre la pregunta. “Me decía que las palabras tienen poder, que cubren los secretos de la misma manera que las trampas cubren los pasadizos subterráneos.
Tal explicación sonaba muy bien, pero no bastaba para aplacar la curiosidad de la gente. Todos querían saber cómo funcionaban en realidad los hechizos de Merlín.
“Bueno”, contestaba Arturo, “cuando yo era un bebé, recuerdo que Merlín me dijo ‘Come’. Cuando fui un poco mayor, me dijo ‘Camina’, y si me quedaba despierto hasta muy tarde, me decía ‘Duerme’. Hasta donde sé, he venido comiendo, caminando y durmiendo desde entonces, de manera que esas palabras debieron ser conjuros muy poderosos, ¿no están de acuerdo?” Nadie lo estaba. Todos se iban cavilando si ese muchacho estúpido adoptado por Sir Ector llegaría a ser alguien algún día."

El poder de las palabras no radica en su significado superficial sino en sus cualidades ocultas. Toda palabra, por ejemplo, encierra a la vez conocimiento e intención. Estas dos cualidades son mágicas. La magia del conocimiento es que en unas pocas sílabas es posible reunir muchas capas de experiencia — de hecho, toda una historia. [...]

El buen estudiante evocará las asociaciones de éxito y alabanza, mientras que el mal estudiante verá imágenes de fracaso y crítica. Toda nuestra vida está metida dentro de nosotros en forma de huellas que son activadas por las palabras. “Los mortales están envueltos en palabras, de la misma manera en que las moscas quedan atrapadas en la tela de la araña”, afirmaba Merlín. “Sólo que en su caso son a la vez araña y mosca, porque se aprisionan dentro de su propia tela”.[...]

“La paradoja de las palabras”, dijo Merlín, “es que se deben utilizar para crear disciplina y entrenamiento. Caminar, hablar, leer, todas éstas son funciones de las cuales carece un bebé. La madre y el padre deben encargarse de educar al niño acerca de las cosas del mundo, lo cual hacen por medio de palabras.
“El problema es que las palabras también tienen significados psicológicos. A través de las palabras los padres hacen que los niños se sientan bien o mal, buenos o malos. Las expresiones más poderosas que cualquier persona puede utilizar son el sí y el no. El efecto de estas dos sílabas puede levantar fronteras o eliminarías.

Todo aquello que crees que puedes hacer lleva un sí encerrado en alguna parte, generalmente pronunciado por un progenitor o un maestro en el pasado lejano. Todo aquello que crees que no puedes hacer lleva un no escondido, proveniente de las mismas fuentes”.

“¿Eso por qué es una paradoja?”, preguntó Arturo.
“Porque aunque las palabras nos dicen quiénes somos, de todas maneras somos MÁS de lo que ellas pueden expresar. Independientemente de cuán poderoso sea el conjuro de las palabras, las personas pueden cambiar. El poder de las palabras puede crear algo nuevo, no sólo un límite”.

Pero aquí hay un misterio más profundo. Las palabras encierran a la vez conocimiento e intención; por lo tanto, enmarcar una intención en palabras es el primer paso para cerciorarse de que se haga realidad. Dos buenos ejemplos de esto son la oración y la afirmación. Afirmar cosas como “Soy bueno”, o rezar a Dios diciendo “Permite que me cure”, son actos que van mucho más allá de la simple expresión verbal de un pensamiento.
Siempre que una palabra está respaldada por una intención, entra en el campo de la consciencia en forma de mensaje o petición. El universo está siendo notificado de que tenemos un determinado deseo. No se necesita más que eso para que los deseos se hagan realidad, porque la capacidad de ejecución de la consciencia universal es infinita. Todos los mensajes son escuchados y obedecidos.
“Los mortales y los magos no son tan distintos como piensas”, dijo Merlín. “Ambos envían sus deseos al campo esperando una respuesta, pero en el caso de los mortales, los mensajes son confusos y enredados; en el caso de los magos, son transparentes como el cristal. Aunque jamás se hace caso omiso de una intención, puede haber obstáculos para su realización considerando la cantidad de conflictos que se encierran en ella, todos los conflictos presentes en el corazón humano”.

Después de leer este pasaje me vino a la mente un pensamiento muy extraño pero muy significativo. Mi madre actuó sobre mi mente como Merlín sobre Arturo. Nunca tomó la postura ni se presentó como gran maestra de nada. Sin embargo, en cada gesto, en cada palabra y en cada intención, me ha dado increíbles herramientas espirituales y seguridad en mi misma que me sirvieron toda la vida. Con el ejemplo y la palabra me dotó de hermosos mensajes como el que transcribí acá y que me hizo feliz encontrar. Hasta hace poco no me había metido en temas de espiritualidad e interior, y sentí que me faltaban. Hoy pienso que siempre estuvieron ahí, tan tranquilamente como mi madre me los entregó.

Lo bueno de esto, es haberme dado cuenta de sus mejores regalos. Gracias.

viernes, 23 de enero de 2009

Voy a comprarme el Abedul

Siempre pensé, hace años pienso, que cuando tuviera oportunidad me conseguiría una casa, con parque.
Para qué???
Jaja, ahora me doy cuenta que el único pensamiento que me llevaba a la conclusión de que me gustaría una casa, son las ganas inmensas que tengo por plantar unos cuantos árboles de diferente color y forma, combinados en paquete perfecto, o naturalmente imperfecto, que es como a mi me gusta más.

Me he imaginado mil veces la combinación, algunos son infaltables en el paquete... Porque están siempre en mi sueño. Como es el caso de mi Abedul.

Ja! lo loco es que recién ahora reflexiono qué es lo que me empuja a tener una casa... Los árboles, míos. Todo lo demás no es tan importante.

Bueno, me quiero ir de este departamento porque tiene poca luz, el segundo piso en la ciudad de Buenos Aires suele ser un lugar ruidoso y bastante oscuro (para mi gusto), por la sombra de otros edificios. Además realmente cumplió su misión, nos albergó a todos 6 años, la vez que más años permanecí en el mismo lugar (...)

Como cuando se ha leído todo en una hoja de un libro, y releído varias veces, es momento de darle la vuelta y seguir leyendo la que sigue. Es inevitable.

Y en eso estoy..., ya tengo cuadernos llenos de avisos de diario, con una búsqueda que va a ser realmente difícil, porque dónde consigo un parque!!!!

Jajaja! Como me va a llevar tiempo, entre tanto.. qué me impide comprarme mi propio Abedul?!!! Nada, he dicho.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Soledad




El espacio se llena con aire, con ideas, con gente, con imágenes, con percepciones.

Como siempre en pleno proceso de cambio, de autocrítica y de búsqueda de caminos nuevos, está el entorno influenciándome en cada paso, pero sobre todo, yo influenciándolo a él y sembrando el futuro que me tocará un día.

Uno va buscando pero encontrando su camino a diario. Con las grandes acciones y con los pequeños gestos, en todo momento tuerce su camino hacia donde quiere ir, y no hay nada que suceda que sea tan al azar, que uno no pueda reconocer parte de su obra.

Es necio creer que algo simplemente nos sucede como por encanto… sucede lo que queremos, o al menos permitimos que suceda, se atreve a aparecer cuando le damos un pequeño espacio en nuestra mente. Impluenciamos el entorno.

Influenciando hacemos lo que luego sucede, y hasta lo que no esperamos. Porque “haciendo” uno enseña. Le enseña al aire a moverse alrededor de determinada manera. Lo que emitimos, nos es devuelto en algún modo aprendido por el entorno que incorpora arbitrariamente lo que quiere aprender.

Cuándo -en mi pasado- gesté estos signos, que hoy vuelven a mi con Soledad?

miércoles, 22 de octubre de 2008

Mar de fondo

Hoy está toda el agua revuelta, mezclada, lo sólido y lo líquido girando sin parar, chocandose cada partícula una con otra y generando un color indefinido.
Todo eso decantará en algún momento y se depositará calmo en algún lugar del fondo una vez más, dejando el agua transparente y clara.
Los cambios son así. No hay vida sin cambios.
Entre tanta tristeza y soledad,
me siento feliz de estar viva
y capaz de tanto.
Y agradecida por el apoyo que recibo de tanta gente, que si bien no resuelve el tremendo vacío que tengo adentro, me hace sentir totalmente querida y me reconforta.
No hay mal que por bien no venga y lo que no mata fortalece, dicen, y en mi caso es absolutamente cierto.

domingo, 12 de octubre de 2008

Parece igual, pero no lo es

"No es porque las cosas son difíciles que no nos atrevemos, es porque no nos atrevemos que son difíciles." Seneca



Mensaje implícitamente optimista, de los que me gustan a mi.

viernes, 10 de octubre de 2008

Sólo se da lo que se tiene

"Necesitas valorarte para valorar,
quererte para querer,
respetarte para respetar
y aceptarte para aceptar,
porque nadie puede dar lo que no tiene."

jueves, 9 de octubre de 2008

Los 40.... falta ehhh! pero no tanto

Qué etapa difícil! Será la crisis de los 40 adelantada????
Porque si después de esto, en 5 años tengo otra crisis, ya no se qué va a ser de mi!
"Se habla de crisis de los 40 —o de la mediana edad— cuando nos referimos a la persona que se replantea su manera de vivir e intenta recomenzar con un nuevo sentido su vida. En general, cuando se nota es porque más que una crisis la persona está viviendo lo que se denomina transición de la mediana edad, es decir, un reordenamiento de prioridades, una revalorización de lo vivido y de lo que queda por vivir, una actualización de los ideales de juventud".
Se le parece mucho a esto... será?

domingo, 5 de octubre de 2008

Mi casa al sol

Desayuné, hice mi lista de tareas..., estimé tiempos para hacerlas. Las ordené, las prioricé. Hice el desayuno, tomé 4 vasos de agua.

El sol entra por todas las ventanas. El sol, increíble poder energético. Me da fuerzas para todo.

Escribo acá, huevadas, para reemplazar mis ganas de correr, salir, hacer cosas diferentes. reemplazo mis ansias de libertad con esta escritura. Está apenas parcialmente logrado.
Las ganas las tengo igual. Falta menos.


martes, 30 de septiembre de 2008

Desenredo

Desenredo las ideas de mi cabeza. Busco continuamente soluciones alternativas.
Locas algunas, no me extraña de mi, ni a nadie. Busco sentimientos auténticos,
también inútilmente las razones. Desecho lo socialmente aceptado... Me guardo mis razones. Alcanzan.

Hay mucho incierto. Por primera vez, no se.
No se con seguridad qué hacer o cómo hacerlo, no puedo guiar a nadie.
Me muevo por instinto, con el sentimiento a flor de piel.
A los tumbos, errante, si... también humana...
cada vez más humana.

No es lo esperado, una madre siempre sabe,
siempre guía, siempre sale adelante.

Bueno, hoy me tomo el tiempo, las dudas y los errores,
todos juntos, acumulados. Tengo crédito!


Claramente, armé, construí.
Claramente, voy a volver a armar, a construir.
Con el mismo gran amor que siempre le pongo a las cosas.
Y con la pasión que me caracteriza.


Y lejos de molestarme, me cosquillea feliz la idea de volver a construir.







lunes, 29 de septiembre de 2008

Desvestirme

Mi ropa más vieja
es un traje de madre.
Lo mismo mi mochila,
no pesada.
Unos 17 años -seguro más-
alcanzaron para pegarlos a mi piel.
Mi corazón vestido así
llena todo mi pecho de amor
a la gente que quiero, y
a mi misma,
y sigue creciendo
a un ritmo parejo, acelerado.
Infinitos espacios de confianza,
de familia, de hospedaje, de alegría,
forman la campana,
en la que mi traje
sostiene todo.
Me mantuvo buena, generosa,
querida, querendona,
soñadora, protegida,
inocente, casi pura,
agradecida.
Guarda también en su interior
a la mujer, que vive
debajo de todas esas telas de madre.
La oportunidad de ser
mujer,
antes que madre,
es la que me hace desvestirme,
descolgar esa mochila,
compartirla.